
Escrito por Sam Juarez y Isabella, Equipo de Traduciones
Noviembre, 2021
During April of 2021, Kipp Austin Collegiate student Isabella Bossio Sarmiento arrived in the city of New York for a new beginning. As exciting as it sounds, it wouldn’t be too easy. Coming from the Spanish speaking country of Colombia would have its benefits, as well as its hardships.
En la cuarentena del 2020 por la pandemia, todo el mundo atravesó una situación muy difícil en diferentes aspectos sea el quedarse sin trabajo, no poder pagar las deudas que iban creciendo al no tener dinero, no poder socializar, etc.
Mi país (Colombia) está ubicado en latinoamerica y es rico en recursos naturales. Pasó una de las crisis más grandes desempleo en el año 2020 ( la cual sigue hasta el día de hoy) por la pandemia que se estaba atravesando. Mucha gente no podía llevar el sustento a su casa porque no podían salir a trabajar ya que ellos vivían del diario y estábamos en un confinamiento obligatorio trayendo como resultado que la tasa de infectado por el covid-19 subiera cada día mas, ocasionando que haya pánico en las personas pero aun así no hacían el confinamiento como se debía para no morir de hambre.
Colombia está dividido por la situación económica de cada persona acomodándolos dependiendo esto en un sector diferente en cada ciudad; existen seis tipos de estratos en el país (cero, uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis) siendo el cero el más pobre y siendo el seis el más rico monetariamente y en recursos.
Estos estratos afectaron a las personas en la cuarentena debido a que la gente de los estratos más bajos fueron los más afectados por la crisis que estaba pasando en el país ya que ellos vivían de lo que trabajan en el día y si no trabajaban no podían llevar un sustento económico o alimenticio para su familia.
Mi familia toda la vida ha sido estrato tres por lo cual teníamos una estabilidad económica para cosas necesarias y cotidianas en la vida de una persona. Mi papá es músico y también trabajaba para la alcaldía de mi ciudad (Bogotá) como profesor de música para niños con discapacidades. Nuestro sustento venía del sueldo que él se ganaba mensualmente en ese trabajo y en las presentaciones o giras que hacía con su grupo musical, y mi mamá trabajaba haciendo disfraces o trajes para las personas desde la casa. Pero en la cuarentena al todo haberse pausado o detenido hizo que mi papá se quedara sin trabajo por cinco meses haciendo que nuestra estabilidad económica se debilitara. Mi abuela y mi tía maternas las cuales viven en Nueva York nos ayudaron económicamente a mi familia en ese tiempo; mis padres, al ver la situación que estábamos pasando y sumándole a eso que yo en un año iba a acabar mi escuela para después entrar a la universidad (las cuales son muy caras) decidieron que en el 2021 no iríamos a vivir a los Estados Unidos para tener una estabilidad económica mucho mejor y para que mi hermana y yo podamos tener mejores oportunidades en el estudio.
Y así fue como en el mes de abril del 2021, tomamos un avión hacia Nueva York para poder empezar con una nueva vida totalmente diferente a la que teníamos.

Yo nunca en mi vida había salido de mi país por lo cual fue un poco chocante ver el cambio visual que tuve al llegar a esta ciudad, además del idioma el cual al no ser mi primer idioma y solo tener unas pocas frases hizo (hace) que se me dificultara demasiado el poder comunicarme verbalmente. Pasamos aproximadamente una semana en Nueva York para conocerlo y pasar tiempo con una parte de mi familia la cual no veía en años, después de eso nos fuimos hacia Austin, Texas en carro por que siempre a mi familia a mi nos ha gustado viajar en carretera para poder conocer un poco más al país. Al hacer esto nos dimos cuenta que definitivamente ya estábamos a punto de llegar al cambio importante en nuestras vidas y comprendimos que solo nos faltaba unos días para eso.
Llegamos a Austin y nos instalamos en un apartamento y mi mamá estaba buscando una escuela para mi y para mi hermana. Pasamos el verano y casi no salimos porque no conocíamos mucho la ciudad y no conocíamos a nadie.
Al pasar los días empezaba a acercarse el día que más nerviosa me ponía, que era entrar a una escuela aquí ya que yo nunca en mi país había sido una persona nueva y además sumándole a eso que era un idioma totalmente diferente al español.
Ese día llegó, y nunca en mi vida me había sentido tan nerviosa como en ese momento y al entrar en el lugar fue algo totalmente impactante para mi, haya sido la estructura de la escuela, la libertad en algunas cosas de los estudiantes (ya sea pintarse el cabello y tenerlo como quieran, no ser tan estrictos con los uniformes, que puedan tener perforaciones, etc), la libertad que tenían los profesores al vestirse como quisieran, y el tipo de sistema educativo totalmente diferente al que yo había estado integrada toda mi vida en Colombia. En Colombia, el sistema educativo es una cosa totalmente diferente; tienes que tomar más o menos 15 o 16 materias obligatorias en la semana, tienes que portar impecablemente el uniforme como lo diga el manual de convivencia (reglas del colegio, las cuales te hacen leerlo al principio del año), tienes que ser disciplinado en las actividades extra curriculares o extras del colegio, no puedes usar los celulares en el horario escolar o te bajan puntos en la disciplina del año, etc.