
Febrero 2026
Por Nayobi Rivera. Traducido por Mia Garcia.
Procedente de Killeen, Texas, el profesor Adrian Spencer se presentó como candidato para el puesto de profesor de geografía humana de noveno grado. ¿Será un éxito rotundo o un fracaso total?
Tras graduarse de la Universidad Concordia en Texas, Adrian Spencer asciende en su carrera educativa y se convierte en profesor en KAC. Su objetivo no es solo educar, sino también compartir y brindar a sus alumnos todo lo que necesitan. Además de sus estudios en Concordia, Spencer tenía un gran talento para el béisbol, un deporte en el que destacó desde la secundaria, lo que le valió una beca. Spencer comenzó a enseñar en la Academia KIPP Austin de Artes y Letras, impartiendo clases de Estudios Sociales y priorizando siempre el bienestar y el apoyo de sus estudiantes.
Spencer creció en una familia militar, mudándose a diferentes países alrededor del mundo, comenzando en Alemania, Corea del Sur, Japón, California y finalmente Killeen, Texas. Contrario a lo que algunos dicen sobre que mudarse constantemente impide que una persona se encuentre a sí misma y encuentre su lugar en el mundo, Spencer demostró que esa teoría es falsa. Siempre supo adaptarse, y dice: “Ser un camaleón es parte de mi identidad, sé quién soy”. Durante su infancia, experimentó tanto lo bueno como lo malo. Tenía un hermano que destacaba tanto en lo académico como en lo deportivo, mientras que el otro era todo lo contrario. Al crecer en Killeen, Texas, la ciudad que en ese entonces era la sexta ciudad más peligrosa de Estados Unidos, Spencer vivió momentos difíciles, perdiendo amigos a una edad temprana debido a la violencia, lo que lo llevó a construir una barrera emocional, a cerrarse en sí mismo. Esto lo dejó en un estado de gran vulnerabilidad, lo que finalmente lo llevó por el mal camino. Por suerte para Spencer, tenía amigos que reconocieron su talento para las relaciones interpersonales y para los deportes. Le aconsejaron que no “lo echara todo a perder”.
La motivación de Spencer reside en su madre. Ver a su madre renunciar a su sueño, dejar su negocio en Alemania, empezar de cero, trabajar en dos empleos y criar a tres hijos sola, sin quejarse y saliendo adelante, lo convirtió en la persona que es hoy. “Si una mujer puede viajar miles de kilómetros a un país extranjero y hacer todo eso, ¿por qué no podría yo?”. Su objetivo como profesor es inspirar a los alumnos y hacerles comprender que la educación es importante, pero también que deben encontrar algo que les apasione, perseverar en ello y hacerlo por las razones correctas. Su consejo para sus alumnos es que aprovechen bien el tiempo que tienen en este mundo: “Si quieren ser influencers, no tengan miedo de sacar la cámara, porque al final, a nadie le importa, es su futuro”. Su consejo para los profesores es que siempre sean abiertos y honestos con sus alumnos; en el momento en que establezcan una buena relación con ellos, les beneficiará, ya que los verán de otra manera, lo que se traducirá en mejoras dentro y fuera del aula.